miércoles, 23 de mayo de 2007

En inversiones se llama Off Shore.

Me encuenro entre las rocas y el mar. Una orilla demasiado imperfecta y de difícil caminar. Pienso entonces en esos miles -millones, ¿por qué no?- que todavía están lejos y necesitarán llegar a una costa casi perfecta entre los átomos y los bits.

Por favor, no me compare con el Senador Flores. Mi ubicación temporal, social, económica y profesional está a milies -millones ¿por qué no?- de bits del emprendimiento de éste benchmark humano.

Fijate, no más.

No hay comentarios.:

 
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.